Cinco propósitos saludables para 2018

Cinco propósitos saludables para un gran 2018

2 enero 2018

El inicio de año viene acompañado de una serie de retos que, con un poco de voluntad, conseguiremos mantener para mejorar nuestro bienestar. ¿Cuáles son los tuyos?

 

¿Cuántas veces te has repetido ya eso de ‘año nuevo, vida nueva’ en lo que llevamos de 2018?

Como cada enero nos enfrentamos a nuevos retos personales y profesionales, pero sobre todo saludables. La idea de mejorar nuestras rutinas de vida se convierte en una obsesión después de tomar las uvas, aunque, por desgracia, no siempre conseguimos cumplir lo que nos proponemos.

Es cierto que las estadísticas revelan que gran parte de estas buenas intenciones se quedan por el camino y que solo la mitad mantienen sus metas al cabo de los seis meses. Pero este año vamos a marcar la diferencia con estos 5 propósitos que nos ayudarán a mejorar y fomentar nuestro bienestar de una manera sencilla y progresiva.

Ten en cuenta que nuestros objetivos deben ser realistas para no frustrarnos y tirar la toalla a la primera de cambio.

1. MEJORAR LA DIETA

No se trata de cambiar la alimentación de manera radical, sino de mejorarla y de incluir o eliminar determinados alimentos.

Intenta realizar cinco comidas al día sin saltarte ninguna. El desayuno, por ejemplo, es esencial. No será suficiente con un café o un vaso de zumo, sobre todo si nuestro trabajo nos impide poder tomar un tentempié a media mañana. Si piensas en bajar de peso has de empezar el día de una manera nutritiva para contar con la energía necesaria y no llegar a la comida con más hambre de lo normal. Recuerda que, como mínimo, el desayuno debe incluir un lácteo (o derivado), fruta e hidratos de carbono.

Además, prueba nuevas recetas con frutas y verduras. Si los vegetales no son tu fuerte, opta por incluirlos en tus platos gracias a los Superalimentos, que presentan el producto en formato polvo sin perder ninguna de las propiedades y beneficios.

También puedes iniciarte en esto de la comida saludable a través de smoothies, fáciles de tomar en cualquier momento del día y una opción muy completa y cargada de antioxidantes, minerales y vitaminas. ¡Una estupenda ‘poción’ para hacer frente a los excesos de las Navidades!

¡Ah! Y bebe más agua, pero sin pasarte. Entre 1,5 y 2 litros al día.

2. EL EJERCICIO ES OBLIGATORIO

Con ejercicio no queremos decir únicamente gimnasio. Hay otras alternativas que no requieren pagar una cuota al mes sin aprovechar lo suficiente la inversión.

Si eres nuevo en esto de la actividad física empieza con paseos. Plantéate caminar más al día dejando el coche aparcado para ir al trabajo o bajarte unas paradas antes para volver a casa. Sube y baja por las escaleras y planea para tu tiempo libre actividades al aire libre como senderismo o andar en bicicleta.

3. CUIDADO EXTERIOR

Siempre hablamos de mejorar nuestra alimentación, pero el cuidado de nuestra piel también es fundamental para sentirnos bien. El exterior es nuestra principal protección y su estado repercute directamente en el organismo. Por ello, es fundamental que utilices fotoprotección durante todo el año, aunque en invierno no tiene que ser tan alta como en verano (excepto si vas a la nieve).

También debes hidratar la piel de día y de noche, especialmente durante los meses más fríos para evitar sequedad y eczemas.

En el caso de las mujeres, es fundamental vigilar las rutinas faciales cuando nos desmaquillamos. No hacerlo o hacerlo mal puede provocar importantes consecuencias, como ocurre con el uso de cosméticos con sustancias tóxicas. Empieza el año apostando por la cosmética ecológica, elaborada a base de extractos vegetales y libre de parabenos.

4. DORMIR LO SUFICIENTE

Generalmente, no le damos al descanso la importancia que se merece. Para evitar empezar el año acumulando cansancio adopta una medida muy sencilla: Intenta acostarte cada día cinco minutos antes de lo que acostumbras para que tu cuerpo se vaya acostumbrando y consigas el reto de dormir, como mínimo, entre 7 u ocho horas diarias.

Recuerda que  la falta de sueño tienen un efecto negativo en nuestra salud. Eso sí, nunca te vayas a la cama inmediatamente después de cenar y, por supuesto, huye de las ingestas copiosas y cargadas de hidratos de carbono y azúcares.

Mantén la temperatura ambiente entre 17 y 20 grados y ventila el dormitorio a diario para mejorar la oxigenación. Por otro lado, es aconsejable que actividades como leer o ver la televisión se hagan fuera de la cama.

5. MENOS ESTRÉS Y MÁS ORGANIZACIÓN

Aprovecha aquellos ingredientes naturales que puedan aportar un extra de energía a tu día a día de una manera saludable, como puede ser la Jalea Real, el Ginseng, Guaraná o Coenzima Q10.

Si el estrés se convierte en crónico aumentará el riesgo de padecer problemas de insomnio, depresión, obesidad o enfermedades del corazón. Las largas jornadas laborales, la falta de sueño, la falta de ejercicio o una mala alimentación no tardarán en pasar factura a nuestra salud.

Para ello, hazte con una agenda y empieza a organizar tus ‘deberes’ para el nuevo año. Las listas pueden ser un gran aliado en muchos aspectos de nuestra vida. Te ayudará a la hora de hacer la compra para no llenar el carro de productos que no deberías incluir en tu dieta, para realizar tus tareas domésticas sin posponerlas mucho tiempo o para planear tus menús semanales.

Prioriza y empieza a dedicarte tiempo a ti mismo, bien sea para hacer yoga o pilates, para aprender a cocinar (y dejar de abusar de la comida precocinada) o para pasar más rato con tus familiares y amigos.

Y, después de leer esto, ¿Te atreves a mejorar el nuevo año?

 

 

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