¿Cómo conseguir un buen bronceado este verano?

¿Cómo conseguir un buen bronceado este verano?

8 Mayo 2017

Existen ciertos componentes de los alimentos que influyen en la coloración de nuestra piel, ayudándonos a protegerla de los radicales libres del sol. Descubre cuáles son.

Las vitaminas y los aminoácidos (aa) cumplen una función muy importante en nuestro organismo, y en el cuidado de la piel y el bronceado no iba a ser menos. Hoy vamos a explicar cuáles son los mecanismos por los cuales ciertos componentes de los alimentos influyen en la coloración de la piel, ya que nos acercamos a la época de mayor exposición solar, el verano.

Tirosina: La tirosina es un aa no esencial, es decir, no necesitamos incorporarlo a nuestro organismo a través de la dieta porque nuestro cuerpo lo sintetiza naturalmente a partir de otros aa como la fenilalanina, que es muy abundante en todas las proteínas de origen animal. A partir de la tirosina, nuestro cuerpo sintetiza sustancias muy importantes, entre ellas la melanina.

La melanina es un pigmento oscuro que se sintetiza en la dermis en condiciones de exposición solar. Absorbe la radiación ultravioleta nociva y transforma esa energía en calor, que resulta inofensiva. Esta propiedad permite a la melanina disipar más del 99,9% de la radiación absorbida en calor y, a su vez, previene el daño indirecto al ADN, protegiéndonos de dicha radiación solar.

Carotenos: La función de los betacarotenos es más conocida a nivel fisiológico por su conversión en vitamina A, muy necesaria para una correcta salud visual. Pero… ¿qué pasa con esos carotenos, que por su estructura no se convierten? Muchos de ellos, como la zeaxantina (presente en el maíz) o los licopenos (presentes en el tomate), son acumulados en el tejido graso subdérmico proporcionando un color anaranjado a nuestra piel y, así, acentuando el bronceado.

La función más importante de los betacarotenos es la acción antioxidante, ya que protege nuestra piel frente a los radicales libres y favorece un bronceado más saludable.

Hay estudios que demuestran que una dieta rica en betacarotenos favorece el aumento de melanina y además su acumulación en el organismo no conlleva ningún riesgo de toxicidad para el mismo.

Vitaminas E y C: Estas dos vitaminas son esenciales para el bronceado, gracias a su función antioxidante, y además protegen al colágeno y elastina, dos sustancias fundamentales para mantener la elasticidad y buena salud de la piel.

¿Qué alimentos ayudan a conseguir un buen broceado?

Tendemos a pensar que los alimentos que mayor contenido en betacarotenos tienen son los anaranjados, como las zanahorias o la calabaza, pero, paradójicamente, algunos vegetales verdes son más ricos en este pigmento, como las espinacas. En estos casos,  la clorofila presente “enmascara” los betacarotenos que contiene.

Otros alimentos ricos en betacarotenos son la remolacha, la col rizada, los pimientos, la alfalfa, el alga espirulina…

Cabe destacar, que para una correcta absorción debemos ingerir estos alimentos con alguna porción de grasa (aceites vegetales no refinados), ya que los betacarotenos se absorben a través de unas micelas que se forman a partir de grasa en nuestro intestino.

El licopeno  es un pigmento que perteneciente al grupo de los carotenos, tiene una función antioxidante gracias a su composición química formada por 11 dobles enlaces conjugados en su estructura molecular. Está presente en casi todas las frutas y hortalizas de color rojo, destacando los pimientos, el tomate y la sandía.

Recomendaciones generales:

  1. Sigue una dieta equilibrada y variada (mediterránea) que proporcione todos los nutrientes que necesita el organismo, reforzando los alimentos con los componentes destacados anteriormente para conseguir una piel bronceada y saludable.
  2. La hidratación es fundamental para evitar que la piel se reseque y que el organismo en general se resienta. Es aconsejable beber, como mínimo, 1 litro y medio de agua al día y, mientras estés tomando el sol, continua hidratándote aunque no tengas sed.
  3. Usa cremas solares de calidad y aplícala generosamente repitiendo esta operación con la frecuencia que haga falta . Es recomendable tomar el sol en las horas de menor exposición solar y no de manera muy prolongada.
  4. Después de tomar el sol es necesario hidratar la piel y para ello       los mejores aliados son el aceite o crema de rosa mosqueta, ya que es rica en ácidos grasos esenciales que ayudan a que la piel vuelva a condiciones normales.

Bibliografía

  • Jordi S. Salvadó, Anna B. i Sanjaume, Roser T. Casañas, M. Engracia S. i Solá – Nutricion y Dietética Clinica – Ed. Elsevier Masson, 2014.
  • Jose Mataix Verdú – Tratado de Nutricion y Alimentacion Humana (2º Edicion) – Ed. Ergon, 2009
  • Inma Palma, Andreu Farran, David Cantos – Tablas de composicion de alimentos por medidas caseras de consumo habitual en España – Ed. McGraw-Hill/Interamericana de España, 2008
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