Remedios naturales contra la caída del cabello

Cuatro hábitos básicos contra la caída del cabello tras el verano

4 septiembre 2017

Una correcta alimentación, el uso de productos ecológicos y aceites esenciales y el aporte vitamínico te ayudarán a detener este problema estacional

¿Caída del cabello estacional o un problema a tratar?

La llegada del otoño siempre trae consigo cosas tales como fin de las vacaciones, depresión postvacacional, disminución de las horas de luz, vuelta a la rutina y, cómo no, una caída del cabello más acusada de lo normal.

Lo primero que debemos hacer ante esto es no alarmarnos, ya que el otoño como tal es la época de la caída de la hoja, y también una temporada donde el cabello se renueva con más intensidad.

Además, debemos tener en cuenta que “si un pelo se cae, es porque otro le está empujando debajo”.  Aun así, hay distintas formas de evitar y prevenir una caída excesiva del cabello. En caso de considerar que se trata de un problema duradero a lo largo del año, es recomendable acudir a un especialista.

1. Una correcta alimentación

Un aporte suficiente de todos los nutrientes y minerales que necesitamos ayudarán a mantener un pelo más sano y fuerte.

  • Consumir en mayor medida verduras, frutas y legumbres harán que aumente nuestra ingesta de aminoácidos, vitaminas del grupo B y oligoelementos que, además de fortalecernos el cabello, nos ayudarán también con la piel, las uñas y las defensas ya de cara al invierno.
  • ¡Ojo! La enfermedad celíaca también puede causar la caída del cabello, así que no te asustes y no dejes de lado estos consejos que te estamos enumerando.
  • Si has estado embarazada, no sientas pánico si presentas alopecia postparto. La caída del cabello como consecuencia del embarazo puede ser aterradora, pero es un resultado natural de los cambios hormonales provocados por el embarazo que cambiaron la calidad e incluso el grosor del cabello. La caída del cabello es un signo de que los niveles hormonales vuelven a la normalidad otra vez en apenas unos meses.

2. Extrema tu cuidado y tratamiento capilar

  • Puesto que utilizar productos adecuados nos salvará también de ver pelos de más en el cepillo. Hay que procurar usar un champú y acondicionador acordes a nuestro cuero cabelludo (frágil, liso, apagado…). Si tenemos dudas acerca de que es lo mejor para nuestro cabello, no debemos dudar en acudir a un especialista y dar con el tipo de producto que más nos puede beneficiar. Apostar por un champú libre de tóxicos y con certificado ecológico siempre nos dará mucha más confianza.
  • También es aconsejable evitar en la medida de lo posible el uso de la plancha y el secador, ya que el calor debilita nuestro pelo, y sobre todo, realizar un correcto cepillado que no nos parta el cabello.
  • Evita los geles para peinados e intenta no atar demasiado fuerte tu cabello. Y a la hora de dormir opta por una trenza para que no lo enredes tanto a lo largo de la noche al moverte en la cama.
  • Aprovecha los beneficios del té verde, que contiene  diferentes antioxidantes que estimulan el crecimiento del pelo y evitan su caída. Para utilizarlo como un remedio natural, deberás preparar una infusión con dos saquitos por cada taza de agua y aplicarlo caliente sobre el cuero cabelludo. Déjalo actuar por una hora y luego lávalo como lo haces habitualmente.
  • Al menos una vez cada quince días, realiza un masaje en el cuero cabelludo con aceite de huevo* aumentará el flujo sanguíneo hacia la superficie de la piel en la cabeza y los folículos pilosos. Esta práctica estimula la circulación y maximiza el crecimiento potencial del pelo.Cómo elaborarla: Separa la yema de la clara y bátela con una cucharada de aceite de oliva (aceite para bebé o aceite de coco). Echa la mezcla en una taza y añade agua tibia. Aplícalo con las manos y deja actuar entre 10 y 30 minutos.

3. Aporte vitamínico

Por último, pero no por ello menos importante, debemos procurarnos un adecuado aporte vitamínico en esta época del año.

  • Complementos alimenticios  que contengan biotina, hierro, selenio, zinc y colágeno serán clave para complementar esa buena alimentación y esos correctos cuidados del cabello que harán que no pasemos un otoño más preocupados por nuestra salud capilar.
  • Si aún no conoces el extracto de mijo, no dudes en probarlo, porque se trata de un cereal muy rico en nutrientes: proteínas vegetales, ácidos grasos esenciales, fibra y minerales como el fósforo, magnesio, hierro y un gran número de micronutrientes.

4. Aceites esenciales

  • Los aceites esenciales como el de lavanda, el de romero o el de tomillo han demostrado que ayudan a prevenir la caída del cabello. Utilízalo a través de masajes con cualquiera de ellos en el cuero cabelludo antes de aplicar el champú y verás que tu pelo cobrará mucha más fuerza.
  • También el uso regular del aloe vera impide la caída del cabello y alivia la picazón producida por la caspa.

 

 

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