Disruptores endocrinos

Los disruptores endocrinos en la alimentación

25 Enero 2017

Os damos ocho consejos para evitar los disruptores endocrinos en los alimentos y envases

En mi post anterior os hablaba de qué son los disruptores endocrinos (EDCs – Endocrine Disrupting Chemicals) y sus efectos sobre la salud, como alteraciones hormonales y disfunciones del organismo.  Veíamos que estos químicos forman parte de la composición de muchos productos de uso habitual, como los de higiene personal o limpieza del hogar.

Hoy nos centraremos en los disruptores endocrinos que podemos encontrarnos en la alimentación y en los envases. Se trata de sustancias contenidas en los alimentos como metales pesados, conservantes u otras sustancias dañinas para el organismo.

Uno de los DISRUPTORES ENDOCRINOS más comunes son las dioxinas. Según la OMS, más del 90% de la exposición humana a las dioxinas procede de los alimentos, y fundamentalmente de la carne, los productos lácteos, el pescado y el marisco.

Sus efectos sobre la salud incluyen:

  • Estrés oxidativo
  • Alteraciones de la espermatogénesis,
  • Trastorno de la función inmune y del desarrollo dental y óseo,
  • Alteración de la reproducción femenina, de la glándula mamaria
  • Modificación de la conducta

Por consiguiente, la protección de los alimentos es de extrema importancia. Además de las medidas aplicables en el origen para reducir la emisión de dioxinas, es necesario evitar la contaminación secundaria de los alimentos a lo largo de la cadena alimentaria. Para la producción de alimentos inocuos es esencial que haya buenos controles y prácticas durante la producción primaria, el procesamiento, la distribución y la venta.

Consejos para reducir la exposición a los EDCs en los alimentos

1.- Pelar las frutas y verduras reduce su carga de pesticidas. Además de los pesticidas sistémicos que se encuentran en la piel y la carne de los alimentos o las plantas, la mayoría de los residuos de plaguicidas se concentran en la piel de los productos.

2.- La eliminación de la grasa de la carne y el consumo de productos lácteos con bajo contenido graso pueden reducir la exposición a las dioxinas. El pienso que alimentan los animales suele estar contaminado por las dioxinas, lo que transmite al animal que las acumula en el tejido graso y la leche. Así como ocurre con nosotros humanos, transmitiendo de madre a hijo durante el período embrionario y/o lactancia.

3.- Lo mejor es acudir a tiendas de alimentos especializadas que solamente ofrezcan alimentos orgánicos. Estos productos están identificados por la etiqueta ecológica europea. Así reducir su exposición a más hormonas, pesticidas y fertilizantes.

4.- Evitar botellas de plástico y envases de PVC. Si tienes bebés, asegúrate de que sus juguetes no contengan BPA, así como chupetes, mordedores y cualquier cosa que tu bebé pueda meterse a la boca.

5.- Evitar embalajes de aluminio y enlatados, sartenes o fuentes de teflón (PFOA).

  • No utilices ollas y sartenes con hoyos, arañazos y abolladuras. No emplees ollas de aluminio para cocinar o enlatados conteniendo tomates, ruibarbo, chucrut, o cualquier otro alimento muy ácido o muy salado
  • No guardes los alimentos en utensilios de aluminio. Cuanto más tiempo permanece la comida en la olla o cacerola de aluminio, el más aluminio se filtra en la comida
  • Remplaza tus utensilios de cocina con antiadherente por unos de cerámica, porcelana o vidrio
  • Utilizar alimentos envasados en botes de cristal

6.- Compra peces capturados en ambiente natural de medio a pequeño tamaño.

7.- El silicio ayuda que el cuerpo no absorba aluminio, así como el consumo de algas, como la Spirulina o la Chlorella (considerados superalimentos), que ayudan a eliminar metales pesados de la alimentación.

8.- Una dieta equilibrada, con cantidades adecuadas de fruta, verduras y legumbres de temporada, así como de cereales integrales, contribuye a evitar una exposición excesiva a una misma fuente alimentaria.

Bibliografía

  1. The State of the Science of Endocrine Disrupting Chemicals 2012. OMS 2013
  2. Uemura H, Arisawa K, Hiyoshi M, Satoh H, Sumiyoshi Y, Morinaga K, Kodama K, Suzuki T, Nagai M, Suzuki T (septiembre de 2008). «Associations of environmental exposure to dioxins with prevalent diabetes among general inhabitants in Japan». Environ. Res. 108 (1): 63-8.
  3. García-Mayor RV, et al. Disruptores endocrinos y obesidad: obesógenos. Endocrinol Nutr. 2012;59:261–7

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