Moringa, fuente de calcio natural

25 abril 2016

La Moringa aporta grandes cantidades de antioxidantes y aminoácidos y posee 17 veces más calcio que la leche, ayudando a prevenir la osteoporosis

La Moringa Oleífera es un árbol milenario originario del Himalaya en la India, aunque su cultivo se ha extendido a todas las regiones tropicales, incluso en las Islas Canarias. Tiene un rápido crecimiento (hasta  2 metros de altura en 8 meses,  pudiendo alcanzar los 6 en pocos años) en casi cualquier tipo de suelo, incluso en condiciones de elevada aridez estacional y sequía.

De este árbol se pueden aprovechar todas sus partes:

  • Las raíces de los árboles muy jóvenes son tuberosas, algo parecido a una zanahoria pero con sabor picante.
  • Las hojas tiernas se utilizan en guisos como el potaje o crudas en ensaladas aportando un sabor ligeramente picante.
  • Las flores son comestibles en ensalada.
  • Los frutos o vainas inmaduras se consumen cocidos del mismo modo que nos comeríamos unas judías verdes.
  • Y las semillas podemos obtenerlas hirviendo las vainas durante unos minutos, se extraen y se comen, y tienen un sabor parecido a los garbanzos.

Dado que no es un árbol muy común, no nos será muy fácil consumirlo de esta manera, pero sí la hoja pulverizada, que además es la parte que mayor valor nutricional tiene.

¿Qué beneficios nos aporta la Moringa?

Las hojas de la Moringa son muy ricas en muchos nutrientes. Debemos destacar además su aporte en vitamina A, C, E y B1, siendo por ejemplo su aportación en vitamina C siete veces más que en las naranjas y, de vitamina A, cuatro veces más que las zanahorias.

La lista de los minerales presentes en la Moringa es larga y entre los más importantes están incluidos el calcio, cobre, hierro, potasio, magnesio y zinc. El calcio es uno de los minerales más importantes para el crecimiento, el mantenimiento y la reproducción del cuerpo y la Moringa posee 17 veces más calcio que la leche, ayudando a prevenir la osteoporosis.

Aporta además grandes cantidades de proteínas y aminoácidos esenciales (aquellos que debemos de incluir en nuestra dieta porque nuestro cuerpo no es capaz de sintetizarlos a partir de otros), clorofila, carotenoides, ácidos grasos omega 3, 6 y 9, luteína, rutina y un listado enorme de antioxidantes como los flavonoides. Éstos tienen multitud de propiedades en las que cabe destacar: antioxidantes, antiinflamatorias, cardiotónicas y disminución del colesterol.

¿Cómo podemos consumirla?

Dado que consumir la hoja fresca nos puede resultar muy difícil, por no decir imposible, lo recomendable es consumirla secada y pulverizada. En el mercado podemos encontrar cápsulas con extracto seco de Moringa.

El uso de extracto  seco implica un proceso de extracción específico. En éste se mantienen los principios activos de interés y se eliminan impurezas y otras sustancias no interesantes, garantizándonos con precisión el contenido en principios activos y facilidad para tomarlo, ya que son necesarias menos cápsulas.

La FAO  (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) considera que los productos de Moringa tienen propiedades antibióticas, antiespasmódicas, anti-ulcerosas, antiinflamatorias, hipocolesterolémicas e hipoglucémicas.

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