Los propósitos 'obligatorios' para mejorar tu alimentación en 2020

Propósitos obligatorios para comer más sano en 2020

7 enero 2020

Te damos 5 hábitos muy sencillos de aplicar en tu día a día para mejorar tu alimentación sin esfuerzo ¡Notarás los beneficios rápidamente!

¿Cuáles son tus propósitos para este nuevo año?

Año nuevo, vida nueva. O por lo menos, propósitos nuevos con los que mejorar nuestra calidad de vida a nivel físico y emocional.

El cambio de año es un buen momento para hacer balance de aquellas cosas que nos gustaría incluir en nuestro día a día, pero que siempre vamos dejando por el camino.

Por ello, nuestro primer consejo para no frustrarnos con la lista de deseos es ser lo más realista posible. Nadie mejor que nosotros sabe cuáles son nuestras necesidades y hasta qué punto puede llegar nuestro compromiso.

Eso sí, por muy ambiciosos que sean nuestros propósitos nunca deben faltar los 5 objetivos básicos que debemos cumplir sí o sí en nuestra alimentación para comer más sano y equilibrado.

¿El motivo? Notaremos los beneficios en nuestra salud en muy poco tiempo y aplicarlos es más fácil de lo que imaginamos.

1. Desayuna siempre

Es la principal comida para afrontar el día con energía. Nuestra concentración y vitalidad también dependerá de los alimentos que introduzcamos,  así como nuestro peso.

Si estás iniciando una dieta, el desayuno es fundamental para que no caigamos en la tentación a lo largo de la jornada y comamos más calorías y azúcares de los que deberíamos.

Hay tres alimentos que nos ayudarán a realizar el desayuno perfecto y completo:

  • Cereales integrales, que nos aportan energía, fibra y resultan muy saciantes.  Fíjate en que no tengan azúcares añadidos, pues suelen llevar grandes cantidades. Uno de los más recomendados son los copos de avena.
  • Los alimentos ricos en proteínas, como el huevo o el yogur, por ejemplo, también son muy recomendables para el desayuno. Según un estudio de la Universidad de Missouri, incluir en el desayuno alimentos ricos en proteínas hace que te sientas más saciada y te ayuda a picar menos hasta la hora de la comida.
  • Es muy habitual que incluyamos en el desayuno un zumo, pero si quieres que tu desayuno sea saludable de verdad es mejor que lo sustituyas por una pieza de fruta entera. Incluso los zumos 100% naturales son ricos en azúcares libres, cuyo consumo se debería reducir a menos del 10% de todo lo que comemos cada día. La fruta entera, en cambio, contiene azúcares intrínsecos que no tienen efectos negativos sobre la salud.

 

 

2. Procura regular tus horarios de comidas

Es más sencillo de lo que parece. Mantener unos horarios de comida estables es una de las recomendaciones que suele hacerse a las personas que padecen insomnio, también a las que están a dieta y, en general, se sabe que es bueno para el metabolismo.

Acudir a una comida con hambre es lo peor que podemos hacer, pues nos llevará a consumir más alimento y de manera más rápida, sin apenas masticar ni reparar en la necesidad de tomarnos nuestro tiempo a la hora de alimentarnos. Pero, además, este hábito nos ayudará a mantener el orden metabólico y el peso correcto del cuerpo, previniendo enfermedades cardiovasculares o diabetes.

Estas enfermedades también se pueden prevenir si cenamos, al menos, dos horas antes de acostarnos.

Para que nos resulte más cómodo no saltarnos comidas, debemos planificar nuestros menús semanales. Gracias a eso, evitaremos los platos precocinados y seremos más conscientes de los alimentos que tomamos.

3. Innova en la cocina

Es importante que empecemos a leer el etiquetado de los productos que compramos y abramos nuestra mente para buscar sustitutos que nos ayuden a variar nuestra dieta de una manera más saludable sin renunciar al buen sabor y a la calidad de los platos.

No se trata de comer espinacas hervidas todas las semanas. Si en crudo no nos gustan podemos probar otras soluciones como salteadas, en tempura, en cremas etc. Además, existen diferentes maneras de consumir las frutas y verduras: en smoothies, como aderezo o en polvo, como ocurre con el brócoli.

Podemos sustituir el azúcar convencional por el de abedul, con un menor índice glucémico; elaborar vinagretas antioxidantes, dejando atrás las salsas y mahonesas, o hacer una pizza de masa integral.

4. También se puede picotear entre horas

Tenemos a nuestro alcance snacks saludables que evitarán el aumento de peso:

  • Chips de batata al horno. ¡Están deliciosas y son el alimento ideal para satisfacer tus ganas de abrir una bolsa de patatas!
  • Barritas proteicas o sustitutivas -para el desayuno o cena- con las que incluiremos los nutrientes necesarios, pero reduciremos las calorías. Hay multitud de sabores deliciosos y nos las podemos llevar a cualquier parte.
  • Hummus con crudités para tus meriendas, cenas o para ver una peli. Puedes elaborarlo a base de aguacate, pimientos, garbanzos… Hay multitud de opciones.
  • Frutos secos o fruta: Para media mañana o media tarde. Son la opción perfecta para llevarte al trabajo y hacer que siempre estés saciada.

5. Haz una lista de la compra coherente

Y, por último, para mantener una buena alimentación es muy importante que tu compra sea coherente y consecuente. No hace falta que compres con la pirámide nutricional vigilante, pero sí con la razón de que el carro contenga carnes, pescados, frutas, verduras frescas, pastas y arroces.

¡Nunca hagas la compra con hambre! y evita saltarte los pasillos de bollería industrial y chucherías.

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