Averigua cuál es tu tipo de piel

¿Qué tipo de piel tengo?

1 Febrero 2017

Es fundamental saber qué tipo de piel tenemos para utilizar cosméticos y maquillajes que se adapten mejor a nuestras necesidades

Si no sabemos identificar qué tipo de piel tenemos, no podemos saber qué productos de higiene, cosméticos, maquillaje nos conviene más para nuestro ritual de belleza

Ante la multitud de cosméticos que hay en el mercado, es fácil sentirnos un poco desorientados a la hora de elegir cuál es el producto más adecuado para nuestro tipo de piel. No sabemos elegir qué productos de higiene, cosméticos, maquillaje nos convienen más para nuestro ritual de belleza.

Cada vez se oye más que la mitad de los problemas cutáneos surgen por la aplicación de cosméticos y maquillajes que no cumplen los requisitos que demanda nuestra piel, y a ciertas pautas y hábitos que no corresponden con nuestras necesidades reales.

Seguramente nos preguntemos, ¿Qué tipo de piel tenemos?, ¿Qué necesita nuestra piel?, ¿Cuál es el tratamiento idóneo?… Y un sinfín de preguntas.

Primero, debemos tener en cuenta que la piel se va modificando con el paso de los años. Así por ejemplo, en la juventud, debido a los cambios hormonales, podemos encontrar una piel propensa al acné, y  con el paso del tiempo se suele volver más seca.

En segundo lugar, debemos ponernos manos a la obra y tratar de catalogar qué tipo de piel tenemos en este momento, según diferentes factores.

Cómo identificar tu tipo de piel

Para este pequeño análisis tocaremos y observaremos la piel atentamente, completamente limpia, por la mañana y noche, pudiendo utilizar un espejo de aumento, que nos ayudará, a ver los brillos de la piel, los poros, presencia de manchas, acné…

En función de la glándula sebácea. Según la cantidad de grasa (no confundir el grado de hidratación, relacionado con el agua)

  • Piel grasa o muy grasa: El tacto es aceitoso, la textura resbaladiza y presenta brillos, poros dilatados
  • Piel mixta: Existen variaciones en el rostro, siendo la más habitual, seca en algunas zonas y grasa en la zona T (frente, nariz y barbilla)
  • Piel normal: Equilibrio en la glándula sebácea, por lo que no presenta brillos ni tiranteces. El poro es casi imperceptible. Tacto suave
  • Piel seca: Presenta un tacto un poco áspero, color opaco. Suelen ser pieles con tendencia a la sensibilidad, más propensa a las arrugas. Sus poros son diminutos

En función del agua

  • Hidratada: Piel suave al tacto, elástica y fresca
  • Deshidratada: La piel suele estar más tensa y con falta de elasticidad y suavidad por el déficit de agua, color opaco

En función a la reactividad de la piel, el umbral de tolerancia ante los agentes externos

  • Piel sensible: Tiende a presentar rojeces, irritaciones, tirantez ante el sol y el frío. Reacciona con facilidad
  • Piel muy sensible: Se altera con facilidad, todo cambio le afecta e incluso puede presentar sensación de picor
  • Piel normal: Presenta un buen umbral de tolerancia

En función alteraciones físico-químicas.  El sol, el tabaco y la contaminación pueden acelerar estos  procesos

  • Falta de colágeno: La pérdida gradual de esta fibra proteínica que da fuerza y sustento a la piel, causa arrugas
  • Déficit de elastina responsable de la elasticidad
  • Bajo nivel de los glicosaminoglicanos retentivos de la humedad

Una vez que identifiquemos que tipo de piel tenemos, podremos profundizar en el tratamiento específico que necesita.

En mis próximos post analizaremos los distintos tipos de piel, una a una, indicando los mejores rituales y productos de belleza que mejor se adapten a cada una de ellas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *