4 tips para desconectar estas vacaciones

¿Te cuesta desconectar en tus vacaciones? Te damos la solución

29 julio 2019

El estrés mantenido en el tiempo puede acarrear serios problemas físicos y mentales, como el insomnio, tensión muscular, falta de apetito o alteración del deseo sexual.

Dos de cada cinco españoles tienen problemas para desconectar

¿Eres de los que no disfruta al 100% de las vacaciones por culpa del estrés?

Para ayudarte de la mejor manera que sabemos, vamos a analizar los resultados de un análisis que ha publicado el software de Recursos Humanos (Bizneo HR), que resuelve que cerca del 40% de la población necesita, al menos, dos semanas para desconectar por completo de sus obligaciones laborales.

Lo más preocupante es que el estrés mantenido en el tiempo puede acarrear serios problemas físicos y mentales, por lo que es muy importante ponerle solución cuanto antes.

¿Cuánto tiempo necesitamos para desconectar?

Para el 40% de los encuestados hacen falta dos semanas o más para “olvidarse del trabajo” durante la temporada estival.  El resto asegura necesitar al menos una entera para conseguirlo.

Un mal que aqueja en mayor medida a las mujeres -un 2% más- y a aquellas profesiones cuyo ejercicio requiere de un título universitario -un 13% más que al resto-.

Les siguen aquellos que tienen un FP y Bachiller, aunque la edad también influye en esta desconexión, porqueson los jóvenes entre 25 y 35 quienes están  más enganchados al trabajo.

En cualquier caso, existen personas que tienen más dificultades para desvincularse de la rutina laboral que otras. Y aquí no solo entran en juego los parámetros estudiados, sino también las ambiciones personales de los individuos, el exceso de responsabilidad, el cargo (y sus cargas), la cultura de su empresa, etcétera.

Desconectar, cuestión de salud

Pero más que meras cifras, estos datos deben tratarse, sobre todo, desde el punto de vista de la salud.

Pasar largos periodos de trabajo sin descanso puede elevar nuestros niveles de ansiedad y de estrés hasta un punto peligroso. De hecho, mantener el contacto con el entorno laboral fuera del trabajo altera el descanso y nos mantiene alerta, e incluso es capaz de causarnos más estrés que el de un atasco en hora punta. En concreto, no desconectar puede derivar en:

  • Insomnio y dificultad para conciliar el sueño.
  • Cambios en el estado de ánimo: a largo plazo y si el estrés se mantiene en el tiempo pueden surgir complicaciones como decaimiento, hipersensibilidad,  sensación de «embotamiento» y hasta depresión.
  • Problemas físicos: aumento del azúcar en sangre, debilitación del sistema inmune, agotamiento, dolores de cabeza, calambres, hipertensión y hasta problemas cardiovasculares.
  • Tensión o dolor muscular.
  • Alteración del deseo sexual.
  • Cambios en el apetito: y consecuentemente, aumento o pérdida de peso. Estos cambios pueden estar motivados por el cortisol. También son frecuentes los problemas digestivos y gastrointestinales.

Por otra parte, es posible que esta actitud termine generando problemas de dependencia o que derive en trastornos como la ansiedad y el síndrome del Burnout.

4 tips para desconectar estas vacaciones

Vigila tus horarios y sé regular: te ayudará a conciliar el sueño y, ya con la vuelta al trabajo, te facilitará la incorporación.

  1. Apuesta por la desconexión digital: es decir, prescinde de aquellas herramientas que emplees durante el trabajo para no tener la tentación de entrar constantemente a revisar tareas.
  2. Come bien: nuestro estado físico influye directamente en cómo nos sentimos. Razón de más para seguir cuidándonos en vacaciones. A pesar de la tentación del chiringuito y la cerveza, y de las tapas veraniegas, no descuides tu alimentación. Deja a un lado los procesados y opta por ingredientes naturales, ricos en vitamina B y triptófano. Y si crees que vas a saltarte alguna comida por cuestiones de viajes o falta de tiempo, evítalo fácilmente y lleva contigo productos como barritas sustitutivas o proteicas para hacer frente al desequilibrio nutricional.
  3. Haz deporte regularmente: un buen entrenamiento devolverá tus niveles de cortisol a su estatus habitual. Puedes probar con el yoga y el pilates, que te ayudarán a relajarte.
  4. Complementos naturales: A veces, necesitamos una ayuda extra que puede venir de mano de ingredientes naturales como la pasiflora, el hipérico, la avena o la valeriana, que nos pueden facilitar el descanso de una manera muy sencilla.Si no te gustan las infusiones, puedes utilizar los Extractos Glicerinado Bio y añadir unas gotas a un vaso de agua u optar por cápsulas para resumirlo a una toma al día.

    En este sentido, existen suplementos alimenticios más completos con los que hacer frente a los nervios, a la ansiedad o a los episodios de estrés, que suelen combinar extractos naturales como valeriana, melisa y griffonia simplicifolia, enriquecidos con vitamina C y una variedad de minerales.

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